Como en “La guerra de los pasteles”
No hablamos de la segunda temporada de “La guerra de los pasteles”, la situación por fortuna no tiene pinta como para recurrir a una intervención militar; sin embargo, ante el conflicto diplomático México-Francia no podemos evitar hacernos una serie de preguntas como, si el ciclo de justicia fuese diferente, esto estaría pasando? Desde el policía hasta el juez, desde la procuración de justicia hasta la impartición de la misma, incluso las mismas leyes; quién dice “yo” y expresa su opinión positivamente?, qué ciudadano podría defender de forma generalizada nuestro sistema juridico legal?

Los presidentes Sarkozy y Felipe Calderón
Nicolas Sarkozy, presidente de Francia, está en todo su derecho de echar mano de la diplomacia cabildeando sobre el caso Florence Cazzez amparándose del tratado de Estrasburgo. Sí, pero el gobierno de México basado en el mismo tratado responde que éste lo faculta pero no obliga y entonces quién tiene la razón? Ambos, porque ambos no escatiman los derechos internacionales ni el proceso de seguimiento del caso. Punto negativo, condicionar la celebración del llamado “año de México” en Francia amenazando con dedicar cada evento a Florence, es una invitación al desencuentro.

Florence Cazzez
Según el periódico “El Universal” menciona que la ministra francesa de finanzas Christine Lagarde, dice no haber sostenido un encuentro bilateral pero precisa haber “evocado” el caso de Florence con el secretario de hacienda de México Ernesto Cordero durante las reuniones de la Cumbre del G20 celebrado en Paris en días pasados. Es inevitable que, mientras leemos notas periodísticas del caso, notamos un desencuentro basado en un factor jurídico-diplomático que a su vez no debería criticar el gobierno francés pero tampoco debería escatimar en su seguimiento. Pareciera que el presidente Sarkozy en una lucha desesperada por ganar popularidad decide fomentar la unión interna tomando como pretexto este conflicto internacional llevándolo a límites absurdamente insospechados, no me queda claro el objetivo real de la lucha, si es porque se piense que Florence Cazzez es inocente o porque la procuración de justicia de México, como sabemos, apesta.






